viernes, 12 de octubre de 2007

Se abre el consultorio

Bien sabía yo que con las vidas míseras que me llevais, no me iban a faltar consultas. Aquí la petición de socorro del día de hoy:


"Muy, muy simple....
¿Me hago puta?"


Fan de ER (Tenerife)


(La primera en la frente...)




Querido Fan isleño de ER :

La respuesta es NO. Con ese pseudónimo tan críptico no alcanzo a imaginar quién puede ser, pero su capacidad lingüística me indica que tiene usted una cierta valía. Me daría pena que le sobara cualquier indeseable analfabeto y potencial asesino en serie. Más allá de mis miedos personales, le haré una lista de razones por las que no debe vender su cuerpo:

1. Porque su alma ya la vendió hace tiempo, y algo le tiene que quedar para empezar las frases con un "Yo...".

2. Porque la gente está tan salida que no necesita tirar de profesionales. Usted, por dignidad y esas cosas, se pondría una tarifa maja (5 de rodillas, 15 completo, regalo de pan chino). Pero mire a su alrededor y dígame qué persona de su entorno no está frotándose con las paredes (he dicho "persona", y he dicho "de su entorno"). La salidez es tal que no hay tiempo de sacar la cartera para pagar. Los cuerpos se acoplan a las primeras de cambio. Salga usted a la calle y déjese llevar por el bochorno hormonal que nos azota.

3. Porque las putas no eligen a los clientes.

Encuentre las siete similitudes; por favor:



El cliente que usted tiene en mente

vs


El cliente que usted tendría enfrente

4. Porque ser puta es un state of mind. Y usted, si quiere, puede serlo desde este instante. Modelos a imitar, tiene. Ganas, veo que también. Ser puta mental (P. M.) es mucho más agradecido, porque el gusto se lo lleva ella y no cualquier pendejo con un poco de dinero suelto.

Éste es mi consejo final: cerdee su mente. No "se haga" puta. Be puta, my friend.




2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qu� nivel�n de consultorio, qu� a gusto me he quedado.
C�mo se nota que la se�a Frida habla de todo por experiencia propia. Me ha gustado comprobar que hasta guarda el t�tulo ese de "Putita" que daban al diplomarse en la Escuela de Meretrices "Mar�a Jos� Galera".
Yo hice las pruebas de acceso para dicha escuela, pero estaba la cosa muy competitiva y requer�an un nivel de idiomas muy alto.
Me ha encantado la comparaci�n entre el cliente ideal y el cliente real. Me quedo con la sensaci�n pac�fica de que un t�rmino medio ser�a lo m�s parecido a la felicidad.
Por cierto, �le sobra alg�n l�tigo de los que daban como material en la Escuela de Meretrices?

Miss Hall dijo...

Sí, la Escuela de Meretrices, a pesar de costar sus más de tres mil euros al año y sólo darte derecho a cien fotocopias por trimestre, tenía su encanto. El primer año un anciano hirsuto te enseñaba a hacer bien visible el oral; en segundo te obligaban a no andarte con metáforas y llamar al obelisco por su nombre; y en tercero ni le cuento...

No mienta, usted estuvo en esa escuela. Muchos dicen haberle visto por allí. Creo que fue una figura popular y todo, querido y odiado a partes iguales. La leyenda dice que usted echó a un alumno, un aspirante a "chico de compañía" con ciertas limitaciones creativas.

Y el látigo se lo paso, pero devuélvamelo pronto. Últimamente me están dando ganas de utilizarlo, y puede que lo necesite en cualquier momento...